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                                                              LAS BONDADES DEL YESO EN EL ENLUCIDO Entre las buenas propiedades del yeso como material para revestimiento, destacan las buenas prestaciones desde el punto de vista de la habitabilidad, la durabilidad y la protección ante el fuego. Habitabilidad: Se pueden considerar los revestimientos de yeso como elementos constructivos que colaboran eficazmente en el acondicionamiento térmico, higrotérmico, acústico y lumínico de los edificios. Aislamiento térmico: En cuanto al coeficiente de conductividad térmica del yeso (medida indirecta de la resistencia térmica de un material, es decir, a menor coeficiente mayor aislamiento térmico), varía dependiendo de la densidad y humedad de los revestimientos. Así, en productos ligeros de yeso celular se alcanzan valores que suponen un extraordinario poder de aislamiento térmico, mientras que en yesos más densos se obtienen valores que lo sitúan en un buen puesto con respecto a otros materiales. Por otra parte, cuanto más lisa sea la superficie que presenten los revestimientos, menor será el coeficiente de fricción y mejor el aislamiento térmico. El yeso alisado, por tanto, tiene un buen coeficiente de fricción, siendo sólo superado por el cristal. El yeso, a medida que su superficie es más blanca y brillante, tiene menor coeficiente de absorción, de modo que podemos considerar que oscila entre un 20% y un 10% de la energía recibida. Debido a esto, si utilizamos el yeso en interiores, la absorción del calor por radiación proveniente de aparatos calefactores, será baja también, evitando fugas de calor. Por otra parte, se puede decir que el yeso es un material que garantiza un buen confort superficial, es decir, resulta confortable el tacto de su superficie, ya que, tiene un bajo coeficiente de penetración térmica, comparativamente con otros materiales, previniendo además las condensaciones de agua. Regulación higrotérmica: En el caso de las paredes revestidas con yeso, la eliminación del vapor de agua se puede realizar a través de ellas por ser la difusión relativa a través del yeso unas quince veces menor que a través del aire, afirmando por tanto que a través del yeso las edificaciones transpiran. Acondicionamiento acústico: La influencia de los revestimientos de yeso, en cuanto al aislamiento ante el ruido aéreo, no es apreciable. En cuanto al coeficiente de absorción acústica del yeso, comentar que es muy bajo, pero se puede mejorar actuando en la superficie del yeso mediante tratamientos como la microfisuración superficial del material, para de esta forma conseguir que la energía sonora se atenúe a medida en que la onda penetra por el yeso. Reflexión luminosa: Esta propiedad depende fundamentalmente de la capa de terminación de las paredes: el yeso, únicamente cuando se deja visto, tiene una influencia en ella. Durabilidad Las acciones a las que están sometidas los revestimientos interiores las podemos clasificar en mecánicas y debidas al agua. En cuanto a las acciones mecánicas destacan las debidas a impactos o choques. Por tanto, la propiedad que más interesa conocer es la de su dureza superficial que, por regla general y en condiciones normales de utilización, es suficiente. De todas formas, esta propiedad está relacionada directamente con la densidad del revestimiento y, por tanto, de la relación A/Y con la que se amase. Variaciones dimensionales: Una vez seco el yeso, como los demás productos minerales, tiende a aumentar su volumen por humectación y a reducirlo por secado, de modo que puede haber oscilaciones máximas de 1.5 a 2 mm/m. Además, el coeficiente de dilatación térmica de los yesos empleados ordinariamente en la construcción es de 20 x 10-6 x KG -1 Alteraciones debidas al agua: la solubilidad del yeso en agua no es muy elevada, pero el deterioro que ésta produce en los elementos de yeso es debido a la pérdida de resistencia que experimentan en presencia de humedad y que puede explicarse considerando que el agua libre absorbida por el yeso actúa a modo de lubricante entre su estructura cristalina, deshaciendo la trabazón formada por la disposición de los cristales. El grado de absorción de agua depende de la porosidad del yeso y, por tanto, de su densidad y de su agua de amasado. Puede decirse que los yesos, a medida que se aproximan a su peso específico, que está alrededor de 2'5, absorben menos agua y se comportan mejor frente a ella. Yesos Ignífugos El yeso es un material incombustible, por tanto no hay que contabilizarlo en absoluto al estudiar la carga de fuego de los edificios. Además tiene una baja conductividad térmica, lo que evita la propagación del calor producido en los incendios y contiene agua libre y agua química, necesitando consumir energía calorífica para evaporarla. El tiempo de protección de los materiales se expresa en minutos y se considera como el grado de resistencia al fuego.